Las enfermedades transmitidas por alimentos (ETA) son un problema de salud pública que afecta a millones de personas en todo el mundo. En Chile, esta situación no es diferente, con un promedio de 973 brotes al año. Este artículo explora las estadísticas, el impacto global y nacional de las ETA, y la necesidad urgente de una vigilancia y prevención efectivas.
Las ETA: Un Problema Global y Nacional
Las enfermedades transmitidas por alimentos (ETA) son una causa importante de pérdidas de salud y muertes a nivel mundial. Aproximadamente, un 70% de las diarreas se originan por la ingestión de alimentos contaminados con cerca de 250 agentes causantes, incluyendo bacterias, hongos, virus, priones, protozoos, parásitos, toxinas y metales.
Impacto Global
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor del 7,69% de la población mundial (600 millones de personas) se enferman cada año debido a las ETA. De estos, un 7,5% (420,000 personas) mueren, incluyendo 120,000 niños menores de 5 años. Estas enfermedades representan una pérdida de 33 millones de años de vida saludable globalmente.
Estadísticas en Estados Unidos y Europa
En Estados Unidos, se estima que 9,3 millones de personas se enferman anualmente por ETA. En la Unión Europea y el Reino Unido, en 2021 se notificaron 4,005 brotes, con 32,543 casos y 31 muertes.
Situación en Chile
Chile cuenta con un programa de vigilancia epidemiológica de las ETA establecido en el Decreto Supremo N°7 de 2019. Durante el periodo 2005-2010, se notificaron una mediana de 973 brotes anuales de ETA, afectando a un total de 12,196 personas con una mediana de 2,159 casos por año.
Vigilancia y Subestimación de Casos
A pesar de estas cifras, la magnitud real de los brotes de ETA en Chile podría ser mayor debido a la subestimación de casos. Muchas personas no consultan a los centros asistenciales por síntomas gastrointestinales, y solo a una fracción de los pacientes se les extraen muestras clínicas para determinar el agente causal a través de pruebas de laboratorio.
Importancia de la Vigilancia y Prevención
Dado que las ETA son una causa significativa de morbilidad y mortalidad, y un impedimento para el desarrollo socioeconómico, es esencial priorizar y focalizar recursos y acciones de intervención. La estimación precisa del número de ETA es crucial para asegurar una adecuada respuesta y prevención.
Ejemplo de Subestimación
Un estudio realizado en la Región Metropolitana en 2008 indicó que solo el 22% de los afectados por gastroenteritis acudió a un establecimiento de salud.
Conclusión
Las enfermedades transmitidas por alimentos son un problema de salud pública que requiere una atención urgente y continua. La vigilancia epidemiológica, junto con estrategias de prevención y educación, son fundamentales para reducir el impacto de estas enfermedades en la población. La colaboración entre organismos de salud, la industria alimentaria y la comunidad es esencial para asegurar alimentos seguros y proteger la salud pública.